El problema no es tu equipo, son las herramientas que no se hablan
Todos los días, alguien de tu equipo copia datos de un sistema a otro a mano, arma el mismo reporte desde cero, o se olvida de avisarle a un cliente porque quedó perdido entre veinte pestañas. No es un problema de esfuerzo: es un problema de que las herramientas no se hablan entre sí.
Cada una de esas tareas manuales es tiempo que no vuelve, y encima es la puerta de entrada del error humano: el dato que se carga mal, el seguimiento que no se hizo, el reporte que llegó tarde.